La experiencia se está haciendo en un viñedo de una hectárea, donde emiten unas vibraciones con cierta armonía, que parece que contribuye a evitar la formación de una proteína de un hongo, que afecta a la madera del viñedo y en mata las cepas.
Las enfermedades de la madera más extendidas son la yesca y la eutypa , y éstas con poco tiempo, pueden poner fin a la vida de la vid, secando la madera. Este problema, con la mecanización de la viña, se ha acentuado, y es un problema que de momento no existe ningún tratamiento para combatirlo, ni física ni química.
Esperamos que este experimento, dé algún resultado positivo, y desde aquí querría expresar mi pésame por la parra de moscatel de grano pequeño que tenía en mi casa desde hace 40 años, que tantos desayunos de pan con tomate y uvas me había dado, y que ha muerto esta de semana de forma repentina.
Gracias por todo.

