En cuanto a los vinos tintos, pudimos catar Conde de Valdemar Gran Reserva 1970, 1975, 1982, 1985, 1989, 1994. La que más me gustó fue 1975, buen color, nariz dominada por recuerdos de hierbas aromáticas, balsámicos y mentolados, y con una buena frescura que todavía le augura vida.
Como curiosidad, se pudo catar por primera vez un Tempranillo Blanco , bajo la etiqueta de Inspiracion Valdemar tempranillo blanco 2009. De una vieja cepa de tempranillo, por una mutación surgieron dos gotimos blancos, de los cuales, se guardaron las semillas y se pudo plantar una viña de tempranillo blanco, y aquí tenemos el resultado, un vino bastante expresivo, notas cítricas y fruta exótica, con un fondo de mantequilla de leche. En boca se percibe una ligera pequeña crianza con batonazo en roble nuevo. Interesante.
Si queréis catar buenos vinos, aquí podemos arreglarlo.

